La filantropía

Dice el Diccionario que la FILANTROPÍA es el amor al género humano. Filantropía es la tendencia a procurar el bien de las personas de manera desinteresada, incluso a costa del interés propio.

La Masonería es una agrupación de personas, esencialmente filantrópica basada en la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad. Hablamos de Libertad de todos los hombres, para poder desarrollarse como individuos dentro de sociedades organizadas a través de leyes y normas de conducta. Hablamos de Igualdad para que esa libertad pueda ser ejercida del mismo modo por todos los hombres, sin que pueda existir distinción en su ejercicio por razón de su raza, sexo, ideología u opinión. Hablamos de Fraternidad como regla de comportamiento entre todos los hombres libres e iguales, derivada de los supremos mandatos de amar al prójimo como a uno mismo, y de no causar el mal que no se desea recibir. 

Estos deberes masónicos que proclamamos al iniciar y concluir nuestros Trabajos, son la concreción de una idea esencial y primera: el AMOR a los seres humanos y al mundo en el que vivimos. Todos los seres humanos somos iguales como fruto del que Gran Arquitecto del Universo, que también creó el Universo que habitamos. 

Misericordia y generosidad, sentimientos movidos y contenidos por la fuerza de voluntad precisa, inspiran el sacrificio individual por un bien superior. Esa es la belleza de hacer el bien para la humanidad por encima del interés individual. Filantropía

Nuestra FILANTROPÍA debe concretarse en actos: no hay mejor concreción de aquella misericordia y amor que la generosidad en favor del necesitado. Los Masones tenemos algo a lo que llamamos Tronco de la Viuda o Tronco de Beneficiencia, que actúa como vehículo para que este “milagro” se produzca, y tenemos un símbolo de nuestra unidad en esta labor filantrópica a la que llamamos Cadena de Unión. De este modo, llevamos luz a los demás: hasta en la noche más oscura y profunda nos comportamos como si la luz de la mañana ya hubiese llegado.